La estaba llevando al jardín en auto cuando de repente me dice muy entusiasmada:
- Papá, ¿sabías que nosotros tenemos destino de fuego?
- (?!) Eh... no, no sabia!
- Si, porque somos la vida del fuego!
Después de esa afirmación, tuve miedo de preguntar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario